Month: March 2010

Código de Trabajo o Árbol de Navidad?

El pasado mes el gobierno boliviano entregó a la Central Obrera Boliviana (COB) el anteproyecto de Código de Trabajo que, de aprobarse, sustituiría a la Ley General del Trabajo vigente desde 1942. La COB tiene hasta el 1 de Mayo para revisar el documento antes de que este pase a la Asamblea Plurinacional.

No tengo la menor duda de que tanto la COB como la Asamblea Plurinacional aprobarán sin reparos el nuevo código. Quién podría resistirse a un árbol de Navidad lleno de regalos? Porque este anteproyecto es precisamente eso, una sarta de beneficios que ninguna persona con corazón se atrevería a rechazar. Veamos una muestra:

1. El artículo 12 del anteproyecto dice: “Toda persona tiene derecho al trabajo digno con seguridad industrial y salud ocupacional, sin discriminación y con remuneración  justa, equitativa y satisfactoria, que le asegure para si y su familia una existencia digna; también tiene derecho a una fuente laboral estable, en condiciones equitativas y satisfactorias.”

Así es, con un artículo – y un abracadabra -, se solucionaron todos los problemas del país. Apenas se apruebe este código, todo boliviano y boliviana tendrá el derecho a un trabajo “digno,” “estable,” “justo,” y “satisfactorio.” Pero cómo no se nos ocurrió antes? Solo había que escribirlo en una ley y listo, adios al desempleo y la pobreza.

2. El anteproyecto aumenta el número de “bonos.” Si el código se aprueba, los trabajadores tendrán derecho legal a pagos extra si asisten a trabajar todos los días (un bono por hacer lo que se debe hacer?), si son puntuales (idem), si requieren de refrigerio, si necesitan movilidad o transporte, si trabajan en las fronteras, si trabajan en condiciones peligrosas, si se capacitan técnicamente, si son trabajadores antiguos, y si son profesionales.

3. De acuerdo al nuevo código, la baja médica para madres se incrementa de 60 a 90 días, los padres cuyas esposas o concubinas esten embarazadas no pueden ser despedidos, y las empresas en las que trabajen más de 10 madres con niños lactantes deben construir centros infantiles.

4. Los adolescentes deben recibir una “remuneración justa,” no pueden hacer trabajos peligrosos, y están prohibidos de trabajar en el exterior.

5. La capacitación técnica de los trabajadores será gratuita y estará a cargo de una institución pública que será financiada por las empresas.

6. El aguinaldo para vendedores de periódico y lustrabotas es obligatorio. El día de Navidad los periódicos cuestan el doble y la diferencia es para los “canillitas.”.

7. Los trabajadores tienen derecho a una vacación de 15 días apenas cumplan 6 meses de trabajo. El 30 de Marzo es feriado para las trabajadoras del hogar y el 21 de Junio es feriado general por ser el día del año nuevo aymara.

No les parece fantástico? Acaso este código no favorece al trabajador como ningún otro? Parecería que sí. Con todos los bonos, feriados, y beneficios, los trabajadores deberían experimentar una importante mejora económica en comparación a su situación actual. Todo suena muy bueno para ser verdad. La realidad, me temo,  es completamente distinta. Este código de trabajo es algo asi como un Caballo de Troya, un regalo que por fuera es hermoso pero que por dentro guarda la destrucción del mercado laboral.

Es un típico ejemplo de las consecuencias involuntarias generadas por políticas públicas. Al crear un sinfín de bonos, feriados,  vacaciones, “remuneraciones justas,” estabilidad laboral y obligar a las empresas a pagar aguinaldos y capacitación técnica, lo que el gobierno esta haciendo es incrementar tremendamente el costo de contratar a alguién. Un trabajador boliviano resultará, con todas estas reglas, carísimo. Las empresas tendrán, por lo tanto, incentivos a contratar mucho menos que antes. Tratarán de sustituir trabajadores por maquinarias o simplemente llevarán sus fábricas al Perú o algún otro lugar en el que contratar trabajadores sea relativamente más barato. El resultado lógico de un código como este no es mayor bienestar para el trabajador sino un incremento en el desempleo. Los trabajadores estarán perfectamente bien “protegidos” por su código pero las empresas ya no los contratarán.

De hecho, el desempleo será más fuerte entre los grupos a los que el nuevo código trata de proteger más: mujeres y adolescentes. Contratar miembros de estos grupos demográficos será realmente alto. Las empresas tienen que pensar en pagar los costos de largas bajas médicas y centros infantiles, en el caso de mujeres, y en disminuir riesgos, pagar capacitación, educación, aguinaldos, etc. en el caso de los adolescentes. Las empresas, por lo tanto, pensarán dos veces antes de contratar a miembros de estos grupos.  Si encima los adolescentes están prohibidos de trabajar en el exterior, entonces estarán en un callejón sin salida.

Se puede argumentar que todos estos beneficios podrían incrementar la eficiencia del trabajador y así, en el largo plazo, generar mayor crecimiento económico. El  primer contra-argumento es que estos “trabajadores eficientes” serán la minoría ya que, como vimos antes, el desempleo aumentará.  El segundo contra-argumento es que el diseño de estructuras de incentivos genera mejoras significativas en eficiencia cuando estas están asociadas a resultados o productividad y no a puntualidad o mera presencia física. Finalmente, para ser efectivas y relevantes, las estructuras de incentivos deben ser negociadas internamente entre trabajador y empleador y no impuestas exógenamente por una ley.

El anteproyecto de código de trabajo es un pliego de buenas intenciones. Es un árbol de Navidad casi irresistible. La realidad es, sin embargo, completamente distinta. Al final del día debemos admitir que mejoras en el bienestar de los trabajadores no provienen de leyes o códigos mágicos sino de la estructura misma del mercado de trabajo. El minuto en que se respeten los derechos de propiedad y la seguridad jurídica, se disminuya la corrupción y la burocracia, se disminuya la regulación, y se acaben las trabas a la inversión nacional y extranjera, las empresas y sus capitales llegarán progresivamente al país y empezarán a competir por atraer a trabajadores. Esta competencia hará que los trabajadores mejoren su situación económica de forma natural y sostenida.

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Esta la economía de EEUU a puertas de una recuperación en el 2010?

Esta es parte de una entrevista para la revista Nueva Economía de Bolivia.

1.- Después de haber pasado por un mal momento, y parece que todavía siguen, el sector inmobiliario que muestras de recuperación dio a la fecha. Los estadounidenses y los bancos ingresaron nuevamente a este mercado.

El mercado inmobiliario, y la economía en general, están mostrando una recuperación todavía muy débil. Las ventas de casas en Enero de este año estuvieron apenas por encima de los cinco millones de unidades. Aunque esta cifra representa un retroceso del 7.2% con respecto a Diciembre de 2009, también representa un incremento del 11.5% con respecto a la cifra de hace un año atrás en Enero del 2009. Este último dato y otros indicadores, como el incremento en el número de permisos para construcción y la caída de inventarios, han generado moderado optimismo ente los especialistas. La mayoría, sin embargo, coincide en que la mejoría será lenta y no muy suave en términos de varianza.

Hay que tener en cuenta además que gran parte de esta mejora se debe a circunstancias muy específicas y de corto plazo. Por un lado, muchas de las ventas no son nuevas construcciones sino ”foreclosures” o casas embargadas por los bancos y vendidas luego a precios de pérdida. Por otro lado, las tasas de interés se encuentran a niveles artificialmente bajos que difícilmente se podrán mantener en el largo plazo. Finalmente, muchos compradores están incentivados por el programa de crédito fiscal de $8,000 dólares válido sólo hasta Abril de este año.

2.- Las noticias internacionales señalan que el consumo todavía está desacelerada. La confianza de los estadounidenses tampoco se recupera, pero en comparación al año pasado en estas fechas, cómo se muestra la situación respecto a este tema.

En comparación al año pasado, el gasto en consumo también ha mejorado levemente. En Enero de este año el consumo privado se incrementó en 0.5% marcando cuatro meses de incremento consecutivo. Comparado a Enero del 2009, el incremento fue de 1.7%. Los niveles sin embargo, siguen estando muy por debajo de los años pre-crisis. El desempleo – que estuvo apenas debajo del 10% en Febrero de este año – y la incertidumbre sobre el mediano y largo plazo son las principales razones detrás de esta leve recuperación. El público sabe que la crisis fue parcialmente frenada gracias al estímulo de $800 billones de dólares y no gracias a que los elementos fundamentales de la economía estén haciendo pie. Sin un mercado de trabajo sólido y sin perspectivas positivas no se puede pedir un incremento mayor en consumo. De hecho, la elección racional del público es ahorrar antes que gastar.

3.- Uno de los problemas que ocasionó la crisis financiera internacional fue el desempleo y cierre de empresas, pasaron más de diez meses el índice se recupera o se agrava la situación de los trabajadores.

La situación en términos de empleo no mejora. Al principio muchos economistas pronosticaban una crisis tipo V, es decir, una recesión corta de unos 8 meses o un año como las dos anteriores. Pero lo que estamos viviendo es una crisis tipo U, que puede llegar a ser de 3 años o aún más (con niveles contínuos de desempleo cercanos al 10%). De hecho, la preocupación a estas alturas es que esta recesión se transforme en una depresion tipo L de largo aliento como la japonesa hace un par de décadas. El peligro de que eso suceda está en que los hacedores de política sigan cometiendo los mismos errores que precisamente originaron la crisis.

Si uno mira un poco hacia atrás antes de la recesión, los niveles de la tasa de interés real desde el 2002 hasta el 2004 se encontraban artificialmente bajos (en algunos casos eran negativos). La Reserva Federal, empeñada primero en impulsar a la economía después de la recesión del 11-S y después en promover la compra de casas por parte de familias con bajos recursos, disminuyó la tasa de descuento a niveles recod. El resultado era previsible: mala inversión. Proyectos que antes no eran rentables ahora si lo eran y casas que antes eran imposibles de comprar ahora eran baratas. El gobierno le puso la alfombra roja a las malas ideas. Así, se construyó hasta el 2005-2006 un castillo fabuloso en el que toda idea funcionaba, todos tenían trabajo y dinero (o por lo menos crédito) y ninguna casa era un sueño inalcanzable. Pero el castillo no era real, era de arena. Apenas la Reserva Federal le puso un freno al despilfarro y la gente que se prestó enormes cantidades de dinero no pudo pagar sus deudas, el castillo se empezó a desmoronar. Era inevitable, una construcción deficiente  debía necesariamente ser demolida. El actual programa de estímulo fiscal, sin embargo, se empeña en seguir gastando (generando peligrosos niveles de deuda) para mantener el deficiente castillo en pie. Ante la problemática social de dejar que la recesión siga su curso y termine de eliminar los malos proyectos y genere alto desempleo, el gobierno prefiere seguir construyendo la ilusión. Se combate el fuego con fuego. Es como combatir la resaca de una noche de juerga con más juerga. Los síntomas se podrán ocultar temporalmente pero a la larga la resaca se hace más fuerte.