Month: September 2008

El país sin remedio

Y se metieron bala nomás. Se veía venir y así pasó. Y volverá a pasar, y se volverá a dialogar, y pasará de nuevo y el país se seguirá comiendo la cola a perpetuidad. Ese, parece ser, su destino ineludible de autodestrucción.

Así que ya estuvo bueno. Hay que decir lo que nadie se atreve a decir: Bolivia, como país, ya no tiene remedio. No le busquemos más pies al gato. Por qué nos empeñamos en mantener la unidad de un país que no tiene sentido? Un país que no le permite a sus ciudadanos ni prosperar ni vivir en paz? Históricamente, la gente se une en sociedades por intereses económicos o de protección. Qué interes comunes de vivir juntos tienen, a estas alturas del desmadre, cruceños y orureños, paceños y pandinos, potosinos y benianos?

De un lado, el occidente se pasará el resto del siglo reclamando su “derecho” a figurar. Porque eso es lo que en el fondo Morales, el Mallku y toda la tropa de “movimientos sociales” quiere: figuración. Su resentimiento contra el blancoide próspero tradicionalmente a cargo del poder político es tan alto, que se hacen el harakiri con tal de saber que ahora tienen las riendas del poder. El harakiri? Así es. Los movimientos sociales saben que los proyectos socialistoides solo traerán miseria. Ellos saben muy bien lo que pasa cuando los gobiernos se encargan de la distribución de los recursos. Saben como son las escuelas publicas y la salud estatal. Saben que los políticos roban. Y saben que el gobierno del MAS no será la excepción.  Los alteños que apoyan a Morales con alma y vida también lo saben. Marchan y le demuestran su apoyo durante el día pero durante la noche rezan para que su lider no se mande otra declaración en contra los Estados Unidos que ponga en riesgo el ATPDEA o simplemente fabrican cocaína en una de las 3000 fábricas que se han encontrado este año en esa ciudad. Pero hasta ese grado llega el resentimiento. Esta gente apoya a Morales con todo porque aunque saben que el bote se hundirá, se quieren hundir con ellos al timón.

Del otro lado, el oriente se pasará el resto del siglo demandando progreso, acceso a mercados internacionales, respeto a la iniciativa privada y autonomía. Puede que además existan tintes racistas, no lo dudo. Pero esos tintes racistas también están en el otro lado.

Y así se llega al famoso “empate catastrófico” que no se resolverá nunca. Por qué entonces insistir en el cliche de “unidad y respeto a la democracia”? De que sirven esa unidad y democracia si los bolivianos no tienen un mínimo de esperanza de dejar de ser el país más podre de Sud América o de vivir sin que los políticos se despacen a diario? La media luna debe ponerse los pantalones. Dejar de pedir subsidios al gobierno central y decidirse a llevar adelante su autonomía o independencia. Alguién tiene que hacerlo y terminar ya con esta farsa. Si los de occidente quieren harakiri adelante. Si los del oriente quieren su propio destino adelante. Bolivia tiene que dejarse ya de hacer referendum tras referendum y cortar por lo sano.

Y el patriotismo? El patriotismo es uno de los peores males del siglo XX. La “patria,” como valor primordial, estrangula las perspectivas de desarrolo de los individuos en Bolivia y el mundo entero. No creo que a la cholita de Ayo Ayo o al cambita de Riberalta, por ejemplo, le interesen cantar un himno o dibujar una bandera o ver jugar a una selección de futbol más de lo que le interesen las perspectivas económicas de su familia, el futúro de sus hijos o el bienestar de sus padres. Es por eso, probablemente, que la cholita de Ayo Ayo y el cambita de Riberalta ahora viven en Madrid.